Pilares de amor

Un proyecto que surgió con los estudiantes del segundo semestre de la Licenciatura en Enfermería, de la Universidad de Montemorelos, como una actividad extra al servicio comunitario que la escuela programó para este ciclo escolar.

Al ver la necesidad de los pacientes, personas de la tercera edad, que se atendieron en el proyecto  de curaciones con miel que dirigió la Prof. Esther Gómez, referente de servicio comunitario de esta Escuela, los estudiantes se organizaron como grupo para realizar un proyecto que fuera más allá de los requerimientos del componente que realizaron como requisito curricular.
Después de una reunión con su maestra, surgió Pilares de amor el cual tiene el objetivo de construir hogares dignos a personas de la tercera edad, que se encuentran enfermos y que no tienen familiares que se responsabilicen por ellos.

La primera casa ya fue construida y pronto será entregada a María Hernández, una anciana de cerca de 75 años, originaria de Jalisco que desde hace más de 40 años llegó a este lugar y, según sus vecinos, no se sabe si tiene algún familiar que la reconozca.
Doña Mary, como le llaman sus vecinos, vivía en una casa de adobe y láminas que dejaba ver huecos por todas las paredes, por la que pagaba 100 pesos de renta mensual, y que dejó de pagar meses atrás porque ya no puede caminar debido a la severa nutrición que padece. El piso de tierra, la poca luz en el interior de la casa con aspecto de cueva, dejaban para Doña María una vida insalubre que no le permitía sanar las heridas y úlceras de sus pies. Así la conocieron lo estudiantes UM quienes llegaban varios días de la semana a aplicarle miel a sus heridas.

Al conocer este y otros casos similares, el grupo de estudiantes se organizó y compartió los objetivos del proyecto al Servicio Comunitario UM, a la comunidad universitaria y adventista local, quienes respondieron positivamente para apoyar con materiales de construcción, recursos económicos y mano de obra.

La limpieza del lugar se comenzó el 10 de mayo del presente año, y y se procedió a construir la casa para Doña Mary, con la ayuda de estudiantes de diferentes carreras, profesores y hasta futuros estudiantes que conocen de construcción se unieron a la obra.

Alrededor de 30,000 pesos y cerca de 30 personas que colaboraron con mano de obra y recursos materiales, se pudo construir esta casita que cuenta con una cocina, un cuarto y un baño y los espacios básicos para darle una vida más digna a Doña Mary.

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